Logistics & Distribution 2019; la gran vitrina

Por Recamasa 13.11.2019

Hace sólo dos semanas, justo cuando decidimos teorizar sobre la importancia de la comunicación interna, empezábamos en este blog un post donde mencionábamos un supuesto escaparate. En esta ocasión, no era el motivo que nos llevaba a escribir y decidimos pasarlo de largo, pero hoy, coincidiendo con el inicio de la feria Logistics&Distribution, hemos decidido pararnos dos minutos a analizar la importancia de estas ventanas que, sin duda, tienen el poder de sacar a la luz todo sobre nosotros.

Y es por eso, porque creemos en el poder de estos escaparates, por lo que decidimos que teníamos que ser conscientes de que las ferias son espacios comerciales donde tenemos la oportunidad de exhibir y vender nuestros productos y ampliar nuestra base de contactos dentro de nuestra cadena productiva. Esa es la razón por la que hoy no escribimos desde nuestra oficina, sino desde el pabellón 3 de IFEMA, donde todo el equipo nos hemos desplazado para dar a conocer lo mejor de nosotros. Y es que no hay mejor ventaja para el cliente que traerles hasta aquí las características físicas y la calidad de los productos y más en un mundo en el que, no lo neguemos, nos hemos vuelto muy virtuales.

Por hacer un repaso rápido, Logistics&Distribution se trata de una feria dedicada al sector del almacenamiento, mantenimiento y logística, donde los líderes de la industria de la logística se reúnen para tener una idea de la oferta en las áreas de logística y transporte. Los visitantes profesionales tendrán la oportunidad de descubrir las tendencias, encontrar nuevos proveedores y conocer las últimas novedades que les ayuden a optimizar el proceso de logística en su negocio. Y aquí es donde entramos nosotros para ofrecer nuestros mejores productos a más de 4.000 profesionales asistentes que navegarán entre la oferta de más de 400 proveedores.

Nuestro fin, no nos confundamos, no es salir ricos de la feria, sino ser esa gran vitrina para nuestros productos, estar en un lugar de referencia en nuestro sector, pasar un rato con nuestros colaboradores y estrechar lazos con clientes y potenciales clientes. Pero hay algo mucho más importante; cada feria, cada lugar donde estamos nos sirve de aprendizaje y nos permite tomar el pulso a nuestros productos y evaluar su desarrollo. Y es aquí donde más ganamos, porque no hay mejor deber para hoy y mañana, que hacer una buena autocrítica.

Tras esta reflexión no vamos a destapar los secretos de todo lo que tenemos aquí, simplemente os animamos a que nos acompañéis y lo descubráis por vosotros mismos.

¿Os apuntáis?

CUANDO EL ESCAPARATE NO LO ES TODO

Por Recamasa 31.10.2019

Nuestro día a día está lleno de escaparates, esos pequeños escenarios en miniatura en los que nos paramos a veces sin ni siquiera darnos cuenta. Nos atraen, aunque no queramos y a veces, hasta tienen una fuerza que, sin saber cómo, nos empujan hacia dentro.

Pensar en un escaparate nos lleva a imaginar una ventana y es aquí donde a veces nos equivocamos. Toda firma tiene su propio escaparate, pero no siempre está en la calle, porque en muchos casos, ni siquiera es físico. Entonces, ¿cuál es ese escaparate? La respuesta es sencilla: es la imagen que cualquier empresa ofrece al público.

El inicio de este post puede llevar a pensar que en adelante teorizaremos sobre la imagen que damos hacia afuera. Sin embargo, no es este el objetivo de esta nueva entrada. Dar buena imagen de cara a la galería es algo que parece que todos tenemos claro, pero ¿qué sucede dentro de casa?

El empleado, esa ‘máquina’ que no puede fallar

A veces estamos tan centrados en dar buena imagen que nos olvidamos de nuestros empleados, estos que, precisamente, son los primeros responsables de ser prescriptores de la marca; aquí es cuando la comunicación interna se alza buscando el lugar que le pertenece. En otras palabras y planteado en cifras: la comunicación interna puede llevar a un incremento del 30% en la rentabilidad de una compañía. Obviarlo sería remar a contracorriente.

Hasta hace poco, el salario era la única herramienta disponible para incentivar a un empleado y sobre todo para hacerlo rentable. Hoy, no nos engañemos, seguimos trabajando por dinero, pero, como no hace mucho publicaba El Mundo: no todo es un buen sueldo. Y es que el salario llega a final de mes y la alegría dura unos días; sin embargo, nuestro puesto, la silla, el jefe, nos acompañan día a día.

Sentirnos parte de ese entorno donde estamos y por el que apostamos diariamente es esencial y esto no es posible sin alguien que nos haga recordar que somos útiles, que agradezca nuestros esfuerzos extras o que nos reconozca nuestros éxitos. En definitiva, alguien que se acuerde de que existimos y de lo que aportamos. Y es por eso por lo que comunicar no sólo de puertas para afuera, sino internamente, es fundamental para el éxito de cualquier compañía. Y sin ello, el compromiso con la compañía comienza a fallar y a ralentizarse, como si de una máquina sin combustible se tratase. A fin de cuentas, aunque seamos personas y no máquinas, también necesitamos de esta energía para no dejar de funcionar.

Pero ¿cómo podemos comunicarnos con nuestros empleados?

La buena noticia es que ya existen compañías como Great Place to Work -que hace poco comunicaba los ganadores del Ranking de las 50 mejores empresas para trabajar en España- que trabajan para concienciar a las empresas de la necesidad de transformar la cultura organizacional de las compañías de muchas maneras, entre otras, implementando planes de comunicación interna sólidos para que la comunicación entre líderes y equipos fluya. En definitiva, para que todos se sientan reconocidos, informados y sean parte.

Para ello, es fundamental crear nuevos canales de comunicación con el empleado. Nosotros, desde Recamasa, estamos ya poniendo nuestro grano de arena para que nuestra comunicación entre dirección y empleados funcione y estamos ya viendo sus frutos. Ayer mismo, nuestros hijos, esos pequeños por los que trabajamos y nos esforzamos día a día, estuvieron en nuestra oficina. ¿El fin? Que vieran dónde están y qué hacen sus padres cuando no están en casa con ellos. Y es que, para un niño, poca ilusión hay más grande que visitar a papi o a mami en la oficina. Para nosotros fue muy grande ver cómo nuestros hijos nos admiraban y contemplaban ilusionados el sitio donde sus padres dan lo mejor de ellos. Y sobre todo ver cómo disfrutaban y jugaban sobre la maquinaria que construimos cada día.

Después de todo parece claro: se puede mimar mucho la imagen externa, se puede montar el mejor performance en un escaparate, pero de nada sirve si dentro, el corazón no late. 

¡ORGULLO EN EL PODIO!

Por Recamasa 18.10.2019

¿Qué es el orgullo? El orgullo puede entenderse de dos maneras absolutamente distintas. El orgullo es un nato generador de conflictos, pero a veces también es un factor de satisfacción personal por lo que uno sabe que hizo bien. Obviemos la primera acepción para quedarnos con la segunda y sin querer hablar demasiado de nuestro libro, afirmemos que tenemos motivos por los que sentirnos orgullosos.

Hace unos días y por primera vez en nuestro país se concluyó el ranking nacional de distribuidores independientes de carretillas, un exquisito termómetro de este, nuestro sector. En el bote entraron todos, o al menos 461 empresas localizadas por Internet. ¿El responsable? Imagine. Esa revista de la red Ática que tanto nos ha orientado alguna vez.

El ranking, que apenas deja huella en Internet, selecciona los primeros 150 distribuidores de carretillas elevadoras en España entre los que se destacan 31 de los 44 asociados de Ática (cerca del 70%) y aquí es donde Recamasa luce la cuarta posición. Es justo mencionar que los datos manejados para la consecución del ranking provienen del registro mercantil y del ranking de empresas elaborado por ElEconomista.es donde en 2017 conseguimos la 25.008 posición.

Ser cuartos en un grupo de 461 no es fácil. Tras ello se esconden muchos detalles, entre ellos la diligencia puesta en todo aquello que hacemos. Y es que esta posición, no lo negamos, nos deja orgullosos, pero también nos hace responsables de seguir trabajando en la buena dirección: aquella que va hacia la buena marcha no sólo de nuestra compañía, sino de todo el sector. Y esto no es sólo una apreciación; el año pasado nuestra industria cerró en España con una venta de 20.250 carretillas de interior y 10.893 contrapesadas, lo que implicó un récord y un incremento con relación a 2017, de un 8,9%. Estar en el top5 del ranking de Imagine nos hace, con toda humildad, garantes de parte del devenir de esta industria.

Y es que, volviendo al inicio, seamos francos, el verdadero orgullo es aquel que nos impulsa a lograr grandes hazañas.

 

12.410 DÍAS

Por Recamasa 01.10.2019

Parecen muchos, pero son ya 34 los años que han pasado desde que RECAMASA puso su primera pequeña piedra. Una piedra que, después de casi 12.500 días se ha convertido en una montaña alta.

En este montón de días se pierden experiencias, avances que siempre merece la pena recordar. Y es que, si miramos atrás, poco somos de lo que fuimos. Aquella empresa familiar en la que podíamos contarnos con los dedos de una mano se ha convertido en un equipo de muchas caras; las de siempre, algunas nuevas y otras que quedaron atrás pero que permanecen en nuestro recuerdo. Pero hay algo que no cambia ni cambiará nunca y es nuestra filosofía o, dicho de otra manera, esas ganas de dar lo mejor de nosotros, y esto es algo que pese a todo lo que avanzamos, permanece latente.

Y es por eso por lo que este nuevo año lo afrontamos con la misma ilusión que lo hacemos siempre; ese sueño por seguir siendo un equipo en el que trabajamos día a día por satisfacer a quienes confían en nosotros y, sobre todo, por el aprendizaje continuo de nuestros errores. Ya lo dijimos en nuestro 30 aniversario y hoy, coincidiendo con la inauguración de una nueva era para nuestro blog queremos enfatizar en la idea de que RECAMASA es hoy una organización empresarial moderna, competitiva e innovadora, que avanza decididamente hacia el liderazgo en nuestro sector gracias a un remar en una única dirección.

Esos remos que un día nuestro fundador, Ángel López, puso en nuestro pequeño timón, hoy nos hacen avanzar, crecer y empujar este ya llamado buque. Son remos que tienen nombres y apellidos y que día a día empujan a nuestra compañía al éxito.

Gracias a todos los empleados, clientes y proveedores por habernos hecho llegar hasta donde hoy estamos, porque sin vosotros, RECAMASA no sería lo que hoy somos.

Por cierto, felicidades, anfitriona.