MUJERES EN LA LOGÍSTICA: RETOS, CONQUISTAS Y DIVERSIDAD ANTE UN SECTOR EN PLENA TRANSICIÓN

Por Recamasa 06.03.2020

El próximo 8 de marzo se celebra en la mayoría de los países del mundo el Día Internacional de la Mujer. La jornada conmemora la marcha de 15.000 trabajadoras por las calles de Nueva York hace más de 100 años para exigir los mismos derechos que sus contrapartes masculinas. Fue uno de los primeros actos de reivindicación de la igualdad de género en el trabajo y sirvió como pistoletazo de salida a una conciencia que se ha ido forjando hasta este mismo día. Desde ese momento, el siglo XX y especialmente el XXI han sido testigos de cómo el papel de la mujer en la sociedad y sobre todo en el mercado labora se ha ido incrementando tanto en volumen como en relevancia. Sin embargo y pese a las conquistas, el fantasma de la desigualdad sigue planeando por todas y cada una de las facetas del día a día de las mujeres y especialmente, el entorno de trabajo sigue siendo aún hoy en día un hueso duro de roer.

Logística y distribución, un sector donde la diversidad de género no termina de echar raíces

Podríamos decir que el sector de la logística y la distribución es una excepción en este sentido y que, en el desarrollo de su labor profesional, hombres y mujeres recorren caminos paralelos. Pero desafortunadamente nos situamos a la cola cuando se menciona la palabra diversidad de género y el común denominador de los datos en esta industria refleja una única realidad, la desigualdad.

Si hablamos en términos europeos la situación ya se presenta oscura. Sólo el 22% de los trabajadores del sector del transporte y logística son mujeres…en un mercado de 11 millones de empleados. Pero es en el momento en el que nos fijamos en España y observamos esos mismos datos, cuando los postulados que homenajearemos durante el Día de la Mujer se diluyen por completo. En nuestro país tan solo un 20% del total de los puestos de trabajo en la actividad de logística y distribución son mujeres. Y el caso es que, pese a que en otro tipo de sectores económicos la cosa se empieza a poner complicada cuando llegamos a los puestos de responsabilidad (situación igualmente injusta) en el caso de las actividades de transporte, logística y distribución esta situación se da en todos y cada uno los ámbitos y funciones.

Y no es que estemos hablando de los últimos días de este modelo, sino que, pese a que la situación se está corrigiendo, lo hace de una manera tan lenta que se necesitarían la friolera de 60 años para llegar a una paridad de género efectiva.

Una cultura de negocio que actúa como una auténtica barrera fronteriza

¿Qué es lo que está fallando? ¿Cuál es la muralla que nos impide ir a la par que el resto de los sectores económicos hacia la igualdad? Pues como en la mayoría de los casos que engloban a las relaciones humanas, el factor cultural guarda la respuesta. Tradicionalmente, gran parte de las actividades relacionados con nuestro sector han estado identificadas con la fuerza física y por tanto con el rol masculino. Además, si a eso le unimos la ausencia de figuras de referencia femeninas en la industria, nos encontramos con un cóctel de revulsivos que ha hecho que sean pocas las mujeres que se hayan aventurado a elegir la logística para desarrollarse como profesionales. Una pena haber tenido que decir adiós a tanto talento.

Desafíos y transformación. Un cambio en el sector que requiere el talento de [email protected]

Afortunadamente estos años han supuesto un auténtico boom y no sólo en volumen de negocio. El impacto de la omnipresente digitalización ha venido con una gran oportunidad de crecimiento debajo del brazo, el e-commerce. El comercio electrónico, que se ha constituido como uno de los grandes motores de la logística (se espera que en nuestro país crezca un 54% este año), está arrastrando al sector hacia una transformación tan desafiante que requerirá de un nuevo tipo de perfil con mayores capacidades analíticas, colaborativas y de liderazgo, y en este sentido no podemos permitirnos perder todo el talento que las mujeres acumulan.

Una correlación que da impulso a la igualdad. Más diversidad = Mayor valor añadido

Y de ello sólo pueden venir beneficios. Las organizaciones pueden crear más valor si se aprovecha todo el talento que existe en el mercado, generando una cultura que les permita sentirse incluidas, sean mujeres u hombres y desarrollar todo su potencial. Y el informe   "Diversidad en la empresa y representación de minorías" realizado por EAE Business School en el año 2018 ha respaldado con datos esta afirmación. En concreto, las empresas con una mayor diversidad de género presentan una diferencia en términos de beneficio económico de un 23% y una creación de valor añadido de un 27% respecto a aquellas en las que todavía es una asignatura pendiente.

Y lo más importante, un entorno laboral que fomente la inserción de las mujeres en el sector

Pero no podemos bailar sólo al son las circunstancias y esperar que la digitalización obre el milagro de la igualdad por sí sola. Todas las compañías tenemos la responsabilidad de, aprovechando la apertura que se está produciendo en el sector, promover la diversidad de género y la igualdad de oportunidades.

Y no podemos quedarnos de brazos cruzados. Es necesario trabajar para que se produzca un cambio en la cultura organizativa y para ello, tal y cómo menciona Ana Isabel González, Presidenta del Centro Español de Logística, debemos seguir apostando por nuevas medidas en el entorno laboral que, además de suponer un paso más en la conciliación familiar y laboral, transmitan a las mujeres que los que formamos parte de esta industria apostamos por el talento y que el género no es ni una excusa ni un obstáculo para el libre desarrollo de nadie, todo lo contrario, la diversidad de puntos de vista, de experiencias y de opiniones son y serán el motor de un sector que avanza hacia un futuro mucho más multidisciplinar y diverso.